Skip Navigation

Tox Town en español - Inquietudes de salud ambiental y sustancias químcas y tóxicas en su lugar de residencia, trabajo y diversión
Minas abandonadasEnglish

¿Por qué son las minas abandonadas un motivo de preocupación?

Los terrenos donde hay minas abandonadas constituyen una grave amenaza para la salud humana, la seguridad y el medio ambiente. En los Estados Unidos hay unas 500.000 minas abandonadas. Están situadas en terrenos de propiedad federal y particular. Muchas se encuentran cerca de zonas de recreo y de pesca.

La mayoría de las minas de carbón abandonadas están en el Este del país, principalmente en Kentucky, Pennsylvania y Virginia Occidental. Casi todas las minas de mineral y de metal abandonadas están en el Oeste. La mayoría de las minas de uranio abandonadas están en Arizona, Colorado, Nuevo México, Utah y Wyoming.

Hay cerca de 31.000 minas abandonadas en terrenos públicos, incluso minas de roca dura, como metales y minerales, carbón y uranio. Aproximadamente 26.721 de estas minas abandonadas se encuentran en el Sudoeste del país.

Los sitios de minas abandonadas incluyen pozos verticales peligrosos y aberturas horizontales inestables. Es posible que las antiguas estructuras de soporte estén desgastadas y causen derrumbes. Hay muchos bolsones de aire en las minas, donde el oxígeno es poco o inexistente.

Se pueden acumular concentraciones letales de gases mortíferos en los pasos subterráneos de las minas, incluso monóxido de carbono, ácido sulfhídrico y radón, un gas radiactivo invisible e inodoro.

Las minas abandonadas pueden contener o liberar dióxido de carbono y metano, que son gases con efecto de invernadero contribuyentes al cambio climático. El efecto de invernadero proveniente de las minas es mínimo. Sin embargo, el metano puede formar una mezcla explosiva al entrar en contacto con el aire, particularmente en las minas cerradas.
 
El suelo y el agua en las minas abandonadas se pueden contaminar con cianuro, plomo, arsénico, mercurio y otras sustancias químicas tóxicas.

Los explosivos sin usar o detonados por error que quedan en las minas abandonadas pueden convertirse en productos inestables y mortales.  Los materiales sueltos amontonados o acumulados como basura pueden desplomarse sobre los transeúntes. En los sitios de minas puede haber desechos de roca acumulados y escombreras, conexiones eléctricas, equipo pesado abandonado, tanques de almacenamiento de combustible, maquinaria eléctrica y materiales radiactivos.

Las fosas abiertas pueden llenarse de agua sumamente ácida o contaminada con sustancias químicas. Las canteras llenas de agua pueden ocultar peligros como salientes rocosos y maquinaria vieja.

Las minas abandonadas pueden servir de hábitat para serpientes de cascabel, osos, leones monteses y murciélagos.

Las minas de carbón abandonadas pueden dejar desechos que contaminan los desagües y causan incendios provocados por el carbón.

Las minas de uranio abandonadas representan una amenaza de exposición a la radiación. Pueden contener desechos radiactivos, arsénico, plomo y material radiactivo natural, incluso radón. El uranio puede contaminar el agua subterránea, el agua de superficie, el polvo y el suelo.

Las minas de uranio abandonadas pueden contener combustibles, disolventes, desengrasadores y otras sustancias químicas empleadas con equipo pesado y en operaciones de voladura de rocas.

Las minas de uranio abandonadas pueden contener residuos de uranio, que son materiales radiactivos de consistencia arenosa sobrantes del tratamiento del uranio. Los residuos de uranio contienen radio, que se mantiene radiactivo por miles de años.  La desintegración del radio produce radón. Los residuos también pueden contener selenio y torio.

Desde 1944 hasta 1986, se extrajo uranio de los terrenos de la Nación Navajo en la zona de Four Corners (Arizona, Nuevo México, Colorado y Utah) en el Sudoeste del país. Ya no se permite extraer uranio en las tierras de la Nación Navajo.

Cuando cesó la extracción de uranio, las compañías mineras abandonaron las minas sin sellar las aberturas de los túneles, sin llenar las fosas y sin retirar los residuos de uranio. Según como se cuenten, hay un mínimo de 520 y un máximo de 1.032 de esos sitios a lo largo y ancho de las tierras de la Nación Navajo.

Las minas de uranio abandonadas y las fosas de esas minas en las tierras de la Nación Navajo se usan a veces para natación, recreo y contención del ganado, lo cual expone a la gente y a los animales a la radiación. Las fosas abiertas en las minas se usan a veces como basureros ilegales. Las minas de uranio abandonadas siguen exponiendo a desechos radiactivos a las familias residentes en los alrededores.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos ha determinado que la mina de Church Rock situada en el Nordeste  de Nuevo México reviste máxima prioridad entre las actividades de limpieza de minas abandonadas en tierras de la Nación Navajo.

Esta descripción se basa en la información encontrada en los enlaces virtuales citados en la versión en inglés de este tema.


Enlaces virtuales desde MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina)
Radón

Sustancias químicas en las minas abandonadas
¿Se encuentran estas sustancias químicas en mi comunidad?
Arsénico
Dióxido de carbono
Disolventes
Mercurio
Metano
Monóxido de carbono
Plomo
Radón
Uranio


Última actualización: 27 mayo 2014

Escenas gráficas interactivas
La ciudad
La granja
El pueblo
Regiones fronterizas de los EE.UU.
El puerto
Sudoeste de los Estados Unidos